Estaba César Salinas, en su mostrador de Antera,
Y llegó Catrina buscando con que cubrir su calavera;
Se acerca fría y soberbia con su traje nupcial
A comprar tratamiento y ganarse un facial.
Vengo a llevarme al mejor de la tienda,
Para que me adorne bonita en mi ofrenda;
¡Quiero probar tu talento! Dame una fragancia,
Algo que vaya galante con mi arrogancia.
Muertecita, por favor, no me lleves que ando enamorado,
Y si me muero, calaquita, ya no podré besarlo;
Haré lo que quieras, plis, arreglarte ese tocado,
Pero no me castigues sin poder tocarlo;
No ves, flaquita, que me tiene bien encantado
Y si me muero, por favor, ve a matarlo.
1 comentarios:
Y después de un año
Sigue gustandome tanto esta calaverita :D
No fue la excepción este año y escribi dos más para una amiga que se volvió un ángel en mi vida y para un amigo que más que amigo es confidente y parece que estamos conectados por el mismo gusto por las letras.
Feliz día de muertos y de todos los santos.
Publicar un comentario en la entrada