El viaje al interior del Ser, es un viaje largo que nos lleva al fondo de la mente, donde la razón se mezcla con la pasión, donde los sentimientos son arrolladores, donde ser fuerte es un requisito formal, donde la maleta entra llena y sale vacía, lista para encontrar cosas nuevas. Durante el viaje, se ha de conocer la misma otredad, la otra cara de sí mimos, una reflexión constante, a veces salvaje, donde el miedo está presente, donde superar la inseguridad es vital, comprender es la herramienta, el juicio es el obstáculo.
En el viaje al interior se vencen necesidades y se robustecen los deseos, al contrario que al exterior, donde por medio de deseos explotados se crean y magnifican necesidades, ir al interior no significa prescindir de lo exterior, sino anclarse, no dejarse llevar, perder para ganar, ganar para encontrarse. Lo exterior avasalla al interior, exige de uno lo que aún no se puede dar.
El viaje al interior es purificación, es belleza, es salud, es conocimiento. Por eso les deseo un feliz viaje, nos vemos en el infinito.